Además de ser tu referente para comprar gafas en Móstoles, queremos serlo cuando des el paso de empezar a usar lentillas o lentes de contacto. Por eso, vamos a dedicar este nuevo post a repasar una serie de consejos para hacer más llevadera la fase de adaptación. 

Es lógico que tus ojos necesiten un tiempo para acostumbrarse a las lentillas, que no dejan de ser un cuerpo extraño. Como paso previo será elemental comprobar que la persona en cuestión sea apta para usar lentes de contacto. Algo que ha de quedar siempre en manos de un experto en contactología como los que integran la plantilla de Audivisión. Someteremos al paciente a un completo examen visual para determinar la graduación exacta que precisa. Ten en cuenta que la graduación es algo más baja en las lentes de contacto que en las gafas. Además acometeremos una serie de pruebas de detección y otras de prevención. También es preciso examinar la córnea y el sistema visual para descartar posibles problemas que pueda agravar el uso de lentes de contacto. 

Este estudio previo es clave para definir, aparte del material, la geometría, la duración, el diámetro y la graduación de las lentillas. 

Rutina básica de higiene 

Si padeces síntomas como enrojecimiento, dolor, lagrimeo, aumento de la sensibilidad a la luz, visión borrosa, secreción o hinchazón, quítate las lentillas ven cuanto antes a consulta. Será necesario hacer al menos una revisión anual. Menos cuando se trata de lentillas diarias desechables, es fundamental seguir estas pautas de limpieza, aclarado, desinfección y conservación:

1.- El lavado y aclarado de las lentillas es clave para evitar la acumulación de residuos. Limpialas nada más quitarlas y recuerda que los gérmenes sólo pueden eliminarse con limpieza, aclarado y desinfección. Lávate las manos con agua y jabón neutro para manipularlas.

2.- Si usas maquillaje, ponte las lentillas antes. De todas formas, los cosméticos a base de agua ocasionan menos daños en las lentillas que los que son a base de aceite.

3.- Comprueba que la botella con el líquido conservador esté correctamente cerrada después de usarla. No utilices gotas humectantes para conservarlas ni líquidos que no sean los recomendados para su lubricación o humectación. 

4.- Coloca cada lentilla en el compartimento correspondiente del estuche portalentes y comprueba que están totalmente sumergidas en la solución. 
5.- No reutilices el líquido ya que es una ingente fuente de bacterias.